1 de agosto de 2012

2012: Apuntes para una historia de la idea del fin del mundo (I)




El propósito del presente texto no es tanto evaluar o considerar las ideas de los mayas en relación con la fecha del 21 de diciembre de 2012 pues la idea de un cataclismo planetario o cósmico o de un salto dimensional de la conciencia colectiva no es propia de la cultura maya sino de la nuestra. Un acercamiento a comprender el fenómeno debe acudir más a una historia crítica de las ideas y los resortes internos de la cultura occidental que a una revisión de la cosmología maya comprender cómo ha llegado a convertirse en el  auténtico fenómeno de masas que atestiguamos hoy.
La idea del Apocalipsis es recurrente en la cultura occidental. Por no ir más lejos, bastaría recordar la crisis social creada frente a la expectativa de la llegada del año 2000 y el catastrófico desajuste que habría de provocarse en el mundo debido a la dependencia de los sistemas automáticos y computarizados, llamado fenómeno Y2K. Vale la pena recordar también que pasados los primeros meses del año 2000 nadie mencionaba el asunto.
El fenómeno 2012 resulta de una confluencia de ideas de la nueva era y la contracultura, matizado con aportaciones de los estudios académicos y estimulado por el protagonismo de internet y la explotación comercial de los medios globales de comunicación. Convertido en los últimos años en un tema de la cultura popular ha pasado por numerosas reinterpretaciones y a pesar de las paranoias catastrofistas, teorías de la conspiración y especulaciones pseudocientíficas en ocasiones francamente esquizoides que ha fomentado, hay que contar saldos positivos entre los que podemos considerar que la fecha se ha constituido en un motivo central del movimiento global altermundista que busca soluciones locales a los problemas globales provocados por el afán predatorio del capitalismo neoliberal. También ha colocado a la cultura maya  en el centro de la atención de los medios de comunicación y con ella a las culturas indígenas americanas como modelos potenciales de nuevos paradigmas. Las propias comunidades mayas lo están utilizando en el marco de sus luchas reivindicativas por el territorio y el derecho a la autodeterminación. Se encuentra en el centro de una reflexión sobre la propia cultura occidental, sus límites y su incapacidad para generar un sentido trascendente de  la vida social. Por otra parte es un escenario particularmente estimulante para artistas que buscan reflexionar sobre el significado de la vida y la muerte, pues la conciencia del fin inevitable es sin dudas el estímulo más poderoso para repensarnos. 
Escena de Melancholía (2011), Lars Von Trier. En un contexto de catástrofe, en el que el mundo es destruido a manos del planeta Melancholía, el director explora las reacciones psicológicas del ser humano al confrontar el fin inevitable. 
 Ninguno de estos elementos carece de contrapartes negativas o usos peligrosos y contaminantes para la ya bastante disgregada esfera del imaginario social, pero a la vez contienen la semilla de un potencial transformador y posiblemente liberador siempre que sea analizado con una visión crítica y utilizado con la precaución y la responsabilidad que implican la propagación de una idea que ya es patrimonio colectivo y la interpretación de una cultura ajena, la maya en este caso, para usos propios.  Para ello, es útil hacer un repaso de cómo se fue conformando el fenómeno tal y como hoy lo conocemos y analizar cuáles son los indicadores que nos pueden ayudar a distinguir lo valioso de aquello que es meramente una proyección de nuestro presente hacia el pasado y de nuestra visión del mundo hacia la de un pueblo que construyó la suya en condiciones y con resultados muy diferentes de la nuestra.
Con propiedad, deberíamos comenzar el recorrido en el propio momento de la conquista. Lo que habría que subrayar de este momento, es el espíritu milenarista que habitaba en muchos de los conquistadores, particularmente en los monjes franciscanos, quienes vieron en el descubrimiento de América una señal del fin de los tiempos y el advenimiento del tercer reino[1]. Sin embargo pasó mucho tiempo antes de que los mayas se convirtieran en tema de investigación y especulación para el mundo occidental. 
Durante el período que medió entre la conquista y el súbito interés europeo por la civilización maya, los pueblos mayas habían seguido produciendo códices y manuscritos, utilizando el calendario ritual y  conservado sus múltiples tradiciones chamánicas. Su ideología y su cosmovisión le habían dado un carácter propio a las insurrecciones y levantamientos contra el poder español.[2]
Los libros del Chilam Balam, con los obvios elementos de transculturación presentes en ellos, son una línea de continuidad de elementos tales como la profecía, que es parte constitutiva de la concepción que de la historia tenían los mayas.



Rueda de katunes en el Chilam Balam de Chumayel . La rueda de katunes es un ciclo de 13 katunes; un katun equivale a 20 tunes (20 años de 360 días) o sea 7200 días

Este recorrido sin embargo, no fue de interés para el mundo hasta fines del siglo XVIII cuando el espíritu de la Ilustración[3] francesa creó un interés por el estudio de las culturas no europeas. La llegada de la Ilustración a España impulsó al monarca Carlos III a enviar las primeras expediciones de exploración a América, y estas se sucedieron durante todo el XIX.
Cuando los europeos comenzaron a descubrir las ruinas de las antiguas ciudades y se publicaron los primeros manuscritos y códices hasta entonces guardados en bibliotecas y colecciones privadas, las interpretaciones más diversas surgieron.  Incapaces de atribuir un origen local a las maravillas que iban develándose, por prejuicios racistas de la época, asignaron una maternidad egipcia, fenicia, o incluso atlante a las ruinas mayas. La opinión generalizada era que los pueblos que habitaban América para entonces eran salvajes y atrasados y por tanto era imposible considerar que las evidencias del alto nivel de desarrollo intelectual y artístico de quienes los antecedieron pudiera tener un origen propio. Brasseurg de Bourborg, un investigador cuyo aporte fundamental es haber encontrado y publicado varios manuscritos coloniales de autoría nativa, creyó leer el nombre de un continente perdido, Mu, hundido en una catástrofe cataclísmica y lo identificó con la Atlántida. Otro tanto hizo Le Plongeon, el descubridor del primer chac mool, quien consideró a los mayas descendientes del continente perdido y hermanos de los egipcios por compartir un origen común. 
                                              
Auguste Le Pongleon fotografiado junto a su hallazgo en Chichén Itzá
 Esta visión bastante generalizada, a la que no escapó prácticamente ninguno de los exploradores del siglo XIX, se hace evidente en los dibujos de Jean Fréderic Waldeck, uno de los primeros europeos que visitó Palenque, quien sostenía que la ciudad había sido fundada por los caldeos y que el resto de la población yucateca provenía probablemente de las Indias Orientales. En sus dibujos son bastante obvias las licencias que se toma para demostrar su punto[4].
Es también del siglo XIX la fundación de la iglesia mormona. En  1830 su fundador y profeta Joseph Smith publicó el Libro de Mormón según el cual los primigenios habitantes de América fueron inmigrantes israelitas que llegaron a América en tiempos de la Torre de Babel y luego en una segunda oleada 600 años antes del nacimiento de Cristo. El propio Jesús habría viajado a América siguiendo su resurrección. Sería un poco incierto especular exactamente de donde tomó esta idea Smith. Es probable que haya tenido acceso a algunos de los materiales preliminares que un año después aparecieron en el primer volumen de la colección de Lord Kingsborough Antiquities of México. Las copias de fragmentos de códices recopilados venían acompañados de  comentarios donde el autor aseguraba que los mayas eran en realidad las tribus perdidas de Israel. Cualquiera que haya sido el caso, una coincidencia relativa en las fechas de publicación o una influencia en uno u otro sentido, lo cierto es que la idea de asociar a la cultura maya con alguna de las más antiguas culturas del Viejo Mundo o incluso con territorios míticos anteriores y fundacionales era parte de la modalidad de la época.
Dibujo reconstructivo de Waldeck. Bajorelieve en un templo en Palenque
Estas adjudicaciones generaron una imagen de los mayas como herederos de un antiquísimo saber esotérico preservado en círculos secretos al que se accedía por revelación iniciática. Muchas ideas ocultistas fueron alimentadas sobre la base de que los mayas entendían aspectos de la vida humana que escapan al saber de Occidente y que poseían una conciencia superior. Esta corriente se conoce como mayanismo[5] y ha rendido múltiples frutos y alimentado las ideas Nueva Era que podemos reconocer fácilmente en torno al fenómeno del 2012. En la actualidad los vínculos de los mayas no se atribuyen a civilizaciones de antigua data sino a extraterrestres. Pervive la idea de la relación con la Atlántida y la de una transmisión del conocimiento a través de revelaciones, pero esas revelaciones ocurren hoy a través de estados alterados de conciencia producidos por alucinógenos o por canalizaciones de seres provenientes de mundos fuera de nuestra galaxia. Por citar algunos ejemplos de esta continuidad baste mencionar a Zecharia Sitchin[6], para quien el gobernante maya K´inich Janaab´ Pakal era parte de un plan galáctico al servicio de seres que usaban a la Tierra para obtener esclavos y oro, o la conocida interpretación de Erich von Daniken sobre la lápida de este mismo gobernante, en la cual él ve la representación de un astronauta.
El siglo XIX reveló al mundo también los libros de Chilam Balam, que constituyen en verdad la fuente profética nativa más directa y que curiosamente, aunque es mencionada por varios autores de los que alimentan el fenómeno 2012 ya en la segunda mitad del siglo XX, no es la más explorada ni tomada en cuenta. José Arguelles por ejemplo lo cita como referencia pero sus profecías son en realidad propias (aunque las denomina mayas). Otros como Daniel Pinchbeck, que pudiéramos considerar el último profeta del cambio de era en el 2012, ni siquiera lo menciona en su influyente libro 2012: El retorno de Quetzalcóatl.
El Códice Dresde fue la primera de las fuentes mayas que resultó objeto de una interpretación apocalíptica. En 1906, Ernst Forstemann, conocido también por la interpretación de las tablas de Venus y el sistema vigesimal astronómico, vió en las últimas páginas una representación del fin del mundo por una inundación cataclísmica, aunque no lo relacionó con fecha alguna en el futuro o con la terminación del treceavo baktún.
Página 54d Códice Dresde
Sylvanus Morley retoma sus ideas años más tarde en 1946 y parafrasea el comentario de Forsteman asociando esta imagen del Armagedón a través de un diluvio con el fin del treceavo baktún. Michael Coe ontinua la misma línea en 1966 en su libro The Maya, pero esta vez utiliza la correlación GMT[7] para ubicar ese fin el 24 de diciembre del 2011 y asignar el motor cataclísimico no al elemento agua sino a grandes terremotos.
Este último ha sido un libro de tremenda influencia y hasta la fecha se ha publicado 11 veces. Su interpretación se apoya mucho en la concepción de la existencia de eras en la historia de la humanidad y en particular en la Leyenda de los Soles, un documento azteca transcrito poco después de la conquista.                
Estos tres investigadores; Forsteman, Morley y Coe, nos permiten seguir la línea de interpretación apocalíptica sobre el 2012. Es la más susceptible de explotación por el gran mercado de Hollywood pues sin duda es la más efectista y también arraigada en la propia tradición apocalíptica de Occidente. Más adelante volveremos sobre ello.  

Durante el siglo XX el interés por Mesoamérica y en particular la cultura maya continua en dos líneas fundamentales, la de la investigación académica y la de la especulación esotérica que usa a los mayas como leif motiv. Estas dos líneas no llegan a integrarse sin embargo sino hasta la década de los 70, sumándoseles otras confluencias.
Valdría la pena tomar en consideración, en los 50,  a los poetas de la generación   beat como Allen Ginsberg, Willian Burroughs y Jack Kerouac, quienes representaron el pináculo de un movimiento cultural que derivaría en la contracultura de los 60, y que es relevante a este recuento en tanto define los principios contraculturales sobre los que se sostiene mucha de la especulación que dará forma luego al fenómeno 2012. Lo que comienza como rechazo a los valores estadounidenses del materialismo,el consumo y la racionalidad mecanicista en un primer momento se redimensiona a partir de los 60s como oposición sistémica a los valores de la cultura capitalista y la civilización occidental en general.  Esta oposición exalta entonces principios como la libertad sexual, el uso de drogas y la curiosidad por las filosofías orientales y nativas americanas.
En 1969 se publicó Hamlet’s Mill, An Essay on Myth and the Frame of Time (El Molino de Hamlet, un ensayo sobre el mito y el marco del tiempo), una obra que influenció notablemente el caudal especulativo que desembocó en el fenómeno 2012 y a varios de sus principales autores. En este libro  Giorgio de Santillana y Hertha von Dechend proponen que los mitos son en realidad relatos astronómicos cuya base es el conocimiento de la precesión de los equinoccios. En un “Tiempo Cero”, ocurrido alrededor de 5000 años antes de nuestra, el conocimiento de la precesión de los equinoccios habría sido común, y dio base a los diversos calendarios  de la humanidad. Años más tarde, John Mayor Jenkins, inspirado en dicho texto (y también en la interpretación de Linda Schele y David Freidel de los gobernantes mayas como chamanes lectores y manejadores del orden cósmico), propuso que el conocimiento de la precesión de los equinoccios era la base de la Cuenta Larga Maya y que lo que llegaba a su fin en diciembre del 2012 era justo un ciclo precesional completo de casi 26000 años.                                                
Gráfica de la Onda de Tiempo Cero. Genera una imagen fractal que se va comprimiendo a medida que se acerca al 2012. en el ejemplo, la gráfica de novedad contra tiempo desde el siglo XVII hasta el 2012
Por otra parte Terence y Dennis McKenna publicaron por vez primera en 1975[8] The Invisible Landscape: Mind, Hallucinogens, and the I Ching (El Paisaje Invisible: mente, alucinógenos y el I Ching)Su tesis básica es que la cultura humana va acercándose a un punto de singularidad, siendo atraída en un movimiento en espiral marcado por puntos de “novedad” (sucesos relevantes de convergencia de conocimiento o punto críticos  en la historia) que en conjunto pueden ser percibidos como un proceso de aceleración o compresión del tiempo. Este proceso culminará en el año 2012. Esta es posiblemente la primera mención de la fecha fuera del ámbito académico y relacionado con un evento transformador de magnitudes cósmicas que no implica a los mayas ni especulación alguna respecto a los ciclos de la Cuenta Larga.  Algunos autores[9] se refieren a la tesis de los McKenna como milenarismo psicodélico pues el evento que dio origen a la teoría de la Onda de Tiempo Cero ocurrió en  la forma de una revelación en un estado de  conciencia producido por DMT y psylocibina, en el cual atestiguaron (y provocaron) el advenimiento de una “nueva era” y la entrada de la humanidad en la siguiente fase de su viaje evolutivo. Las experiencias psicodélicas y las narrativas derivadas de ellas son una característica común a muchos autores y profetas (autodenominados o no), del movimiento en torno al cambio de era que ocurrirá en el año 2012.
También en 1975 fue publicado Mexico Mystique: The Coming Sixth Age of Consciousness (México Místico: El advenimiento del sexto sol de la conciencia), de Frank Waters, un autor bastante conocido en el mundo hispano por El libro de los hopis. En Mexico Mystique une la astrología y profecía de los hopis a la fecha que Michael Coe había propuesto unos años antes (24 de diciembre 2011, en The Maya, 1966) y propone que la profecía hopi y la predicción apocalíptica maya se confirman mutuamente. Mucho antes, justo en la época de posguerra, cuando los poetas beats miraban hacia México, Waters proclamaba:
 “…. La rueda ha dado un giro completo. Las introvertidas ciudades-estado de los Pueblos, al igual que las antiguas civilizaciones de los mayas, aztecas e incas, han dado paso a la civilización racionalmente extrovertida de Euro-América. Y a la vez nosotros hemos llegado a la cumbre de nuestra forma de pensar mecanicista-material. Al igual que India y América, Euro-América ha completado esta fase de su destino.  La lucha ha terminado. Cada uno de nosotros ha tenido una muerte cuyas causas eran inherentes a nuestra naturaleza misma desde el principio. Un renacimiento es necesario.  ¿En qué? ¿Y cómo?[10]
La necesidad de un renacimiento, asociado al reconocimiento del fracaso de la cosmovisión europea, eran ideas bastante comunes en aquel entonces. Comenzaron a ser estimuladas luego de la segunda guerra mundial y se convirtieron en el fundamento de un nuevo paradigma en los años 60, con la revolución hippie y los diversos movimientos sociales que ocurrieron en todo el mundo sobre el trasfondo de la Guerra Fría y el peligro de una catástrofe nuclear. Es en este contexto que Waters delinea lo que cree es el próximo paso en la historia de la humanidad y lo asocia con un salto a una nueva realidad. La fecha del fin del ciclo de los mayas adquirió con este libro un significado de transformación planetaria, una Emergencia de acuerdo a la mitología hopi, concebida como  superación de las dualidades; femenino-masculino, Oriente-Occidente, sabiduría antigua-moderna, y como un entendimiento profundo de la interconexión ser humano-naturaleza que llevará a la humanidad hacia la iluminación universal. Mexico Mystique  se convirtió en una referencia básica pues  introdujo la visión de un salto cualitativo hacia una conciencia superior, lo cual es una de las ideas motrices  que aportan al imaginario del 2012.


[1] Joaquín de Fiore había dado forma definitiva a la doctrina milenarista en el siglo XII al proclamar que la historia estaba guiada por un plan divino consistente en tres estadíos que manifestaban la trinidad divina hacia un estado de bienestar y bondad que sería anunciado por eventos catastróficos como guerras y posiblemente la aparición del Anticristo. Había anunciado el comienzo de la tercera edad para 1260 y aunque no se cumplió la fecha, muchos continuaron sus enseñanzas y reinterpretaron la fecha de acuerdo a diversos eventos, el más notable de ellos el descubrimiento de las nuevas tierras del otro lado del Océano.
[2] Ver al respecto el libro de Daniel Brinton: Nagualismo Un Estudio Sobre El Folklore E Historia Nativa De Américadonde el autor rastrea lo que él llama la sociedad secreta del nagualismo y encuentra evidencias por todo el territorio no solo maya, sino mesoamericano en general, de prácticas chamánicas y linajes de brujos.
[3] La Ilustración fue un movimiento cultural e intelectual europeo –nacido en Francia a finales del siglo XVIII– que pretendía disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la Razón. Sirvió de motor impulsor a la Revolución francesa y configuró la modalidad racionalista de la Europa del siglo XVIII que se llamó luego por esta razón El siglo de las luces.
[4] Excepciones a esta generalidad fueron Lloyd Stephens y su dibujante Frederick Caterwood, en Incidentes del viaje a Yucatán I (1843) y luego Vistas de Antiguos Monumentos de América Central, Chiapas y Yucatán,  y el mexicano Juan Galindo, en su Descripción de las ruinas de Copán (1835)
[5] Hay que distinguir aquí esta corriente, más propia de grupos esotéricos y nueva era en occidente de una tendencia propia de los pueblos indígenas que acceden al saber académico como forma de recuperar su herencia ancestral, y que tiene visos reinvindicatorios e identitarios.
[6] Zecharia Sitchin es el creador y promotor de la idea de que las antiguas culturas de la Tierra descienden de los Anunnaki, que revelarán su existencia en el 2012 con la aparición de su planeta, Nibiru que aparecerá en el 2012, por lo que es uno de los que podríamos nombrar dentro del torrente especulativo en torno a la fecha)
[7] La correlación GMT, o Goodman-Martínez-Thompson, ubica la fecha inicial de la Cuenta Larga del calendario maya 4 Ahau 8 Cumkú en el 11 de agosto de 3114 A.C. Está bastante establecida en el  mundo académico pero lógicamente puede y está siendo puesta en entredicho por investigadores que proponen otras variantes. La fecha que Coe obtiene de la correlación fue subsecuentemente rectificada hasta llegar a la que todos utilizan hoy, que es 21 de diciembre de 2012.
[8] Para la primera edición de su obra, el resultado del análisis conducía a la fecha de noviembre de 2012. En la edición de 1993 la fecha ya era 21 de diciembre, al parecer en un intento de hacer coincidir la propuesta con la mayormente aceptada  para entonces. 
[9] Sacha Defesche, The 2012 Phenomenon: A historical and typological approach to a modern apocalyptic mythology
[10] "Thus the wheel has turned full circle. The introversive city-states of the Pueblos, like the ancient civilizations of the Maya, Aztecs and Incas, have given way to the rationally extroverted civilization of Euro-America.  And we in turn have reached  the summit of our mechanistic-material-mental  advance.  Like Indo-America, Euro-America has completed this phase of its destiny.
    The struggle is over.  We each have died a death whose causes were inherent in our very natures from the beginning.  A rebirth is necessary.  To what?  And how?"

2012: Apuntes para una historia de la idea del fin del mundo (II)



The Transformative Vision: Reflections on the Nature and History of Human Expression (La visión transformadora: Reflexiones sobre la naturaleza y la historia de la expresión humana), de José Arguelles, es de los primeros que contiene la fecha 2012 junto al libro de los McKenna del mismo año 1975[11]. Este no es sin embargo el libro de Arguelles que lleva el fenómeno de 2012 a un nuevo nivel, sino El Factor Maya: el camino más allá de la tecnología, anticipando el evento de la Convergencia Armónica de 1987, ubicado en esa fecha siguiendo la predicción de Tony Shearer, para quien la profecía maya se cumpliría en agosto de ese año. Ninguna profecía se cumplió ese año y la Convergencia Armónica quedó establecida como el período de 25 años entre esa fecha y hasta el 2012 en el que la humanidad tendría la oportunidad de una “sincronización colectiva” que le permitiría participar en el próximo paso evolutivo del planeta, la conexión de Kuxan Suum, el hilo conector de los individuos, el planeta y el Sol con Hunab Ku, que es el núcleo galáctico.                      

Según Arguelles, Gran Rueda Mandala de Pakal Votan, la clave para alcanzar la sincronía con Hunab Ku
Arguelles no solo se dedicó a la investigación, promoción y la especulación  alrededor de la idea del 2012 sino que creó un movimiento involucrado en disímiles iniciativas de activación y conexión de la conciencia humana como preparación para la fecha. Creó varias organizaciones destinadas a este fin como la Fundation for the Law of Time (Fundación para la Ley del Tiempo) e instituyó un calendario propio, el Dream Spell o Encantamiento del Sueño (según él inspirado en el maya pero sin conexiones con ninguna de las cuentas calendáricas mayas) destinado a hacer converger la conciencia de la humanidad a un nuevo estado por su relación y sincronización con el movimiento cósmico, algo de lo que el calendario usado por Occidente carece y que según ve, es una de las causas de su evidente degeneración. El calendario gregoriano es el arma principal de la tecnosfera, la cultura basada en la tecnología que representa la devoción por el dominio material y ha puesto al mundo al borde de la catástrofe. El uso del calendario de las 13 lunas permitiría el paso a la Noosfera, una forma de sociedad espiritualmente madura, de contenidos arcaicos, chamánicos y espirituales.
La Ley del Tiempo, con la conocida fórmula Tiempo x Energía = Arte, donde Tiempo es la frecuencia de sincronización universal

Una lectura crítica a El Factor Maya, evidencia algunos de los mecanismos que Arguelles, pero no solo él, utilizan para armar una idea propia y atribuirla a “los mayas”[12] y aquellos elementos de la contracultura que desde la década de los 50 con la generación beat constituyen pilares fundacionales de la especulación sobre el Cambio de Era y el Salto de Conciencia a ocurrir en diciembre del 2012.
El texto comienza estableciendo una base común de ideas reconocibles y atractivas; el fallo del modelo científico racionalista, la inutilidad última del saber académico y la falsedad de la pretensión de Occidente de erigirse como el pináculo de la historia y el saber humano. A partir de aquí realiza un recorrido por la cultura maya intentando develar las ideas esenciales mientras introduce ideas propias, como la de que los mayas recibieron su conocimiento de seres extraterrestres. Luego asistimos a la narración de la revelación del conocimiento, en este caso a través de la canalización de entidades de otros puntos de la galaxia[13]. En el próximo paso el término maya se utiliza en un sentido genérico, no ya como una civilización o cultura existente en un momento y lugar del tiempo y con un contenido propio sino como una capacidad o habilidad que describe lo que para Arguelles es el sentido último de su propuesta: el manejo del tiempo y la armonía cósmica. Dice: “a la inteligencia que alcanza esta etapa se le conoce con el nombre de Mayas, adivinos de la armonía”[14]. El Factor maya queda definido así como “una medida galáctica, un medio exacto para ubicarnos en relación con la comunidad de inteligencia galáctica”. Desde este punto no hay preocupación por la veracidad histórica y su propio discurso especulativo queda amparado y contemplado dentro de una línea de revelación progresiva y profética atribuida sin la necesidad de verificar o explicitar sus fuentes. Esta “liberación del pensamiento objetivo y científico”, que fue haciéndose más evidente con el tiempo en la obra de Arguelles, es muy clara cuando dice: “ya no busqué más medios convencionales de comunicación. Estaba operando ahora proféticamente, en nombre de la noosfera”[15]
Por lo que es pertinente reconocer estos mecanismos es porque contienen algunas de las creencias que desde la Nueva Era han contribuido a la internacionalización del fenómeno 2012. Una de ellas es la negación de la indagación científica o académica como posible fuente de conocimiento; se trata de un rechazo a la narrativa “oficial” y la autoridad académica que genera que, por contraste, sea privilegiada entonces como información confiable toda aquella que provenga de instancias “no científicas” como canalizaciones, posesiones y revelaciones proféticas, sostenidas en una tradición de ciencias “alternativas” cuyos autores representativos son Zecharia Sitchin, Hancock o Von Daniken. Algunos autores posteriores, como David Wilcox, ilustran otra característica discursiva propia de la retórica relacionada con el 2012, que es atiborrar al lector de datos, con frecuencia modelos matemáticos y geométricos de significados cósmicos, que por su exuberancia de detalles no pueden ser examinados a cabalidad y hacen que se termine confiando en la “evidencia” de la superioridad intelectual del autor y sus fuentes, frecuentemente desconocidas, debido seguramente a alguna conspiración orquestada para esconder la información valiosa. Es la retórica propia de la teoría de la conspiración, una vertiente tipológica que aparece frecuentemente asociada con la reflexión apocalíptica[16]
EL 12o Planeta (1976), primer libro de la serie Crónicas de la Tierra, donde Sitchin expone su teoría de un origen extraterrestre del ser humano. Los annunaki (o nefilim) habrían creado la cultura sumeria y llegado a la Tierra con el fin de obtener esclavos para producir oro. Su revelación final ocurrirá cuando su planeta natal, Nibiru, aparezca una vez más de acuerdo al ciclo  de 3600 años. La idea de una colisión de Nibiru contra la Tierra en el 2012 fue adoptada posteriormente por este autor, sumando sus teoría a la corriente especulativa


Siguiendo con la historia del fenómeno, hay que considerar la década de los noventa como el siguiente momento de crecimiento exponenciado. La causa de esta renovación y crecimiento del fenómeno hay que buscarla en los propios resortes de la contracultura, aunque se debe  fundamentalmente a la explosión de la cibercultura y el uso masivo de internet. El uso masivo de la Internet y posteriormente las redes sociales permitió que los niveles de especulación respecto a los mayas, el 2012, los ciclos de tiempo, el apocalipsis y el cambio de era, dejaran de ser temas exclusivos de la academia, la contracultura y la ideología nueva era y se convirtieran en un fenómeno masivo o al menos al que cualquiera puede tener acceso y sobre el que cualquier puede añadir sus propias ideas. Esto hizo al fenómeno aun más ecléctico y sincrético, y se multiplicaron los ejemplos de canalizados galácticos con mensajes para ayudar a dar el salto de conciencia o diversas formas de conspiranoia que han generado miles de seguidores y formas nuevas de religiosidad. Un fenómeno a considerar para este momento es que la fecha, sobre la que ya hay consenso en situar el 21 de diciembre de 2012[17] se convierte ella misma en un atractor y un punto crítico para todo tipo de propuesta apocalíptica y deja de ser atribuida o asociada solamente con los mayas. Por citar algunos ejemplos del campo religioso consideremos las referencias a las profecías de Nostradamus y el aviso de la “fecha límite” para la iluminación del gurú Khali Bhagavan en la India. Como teorías pseudocientíficas podemos citar la inversión de los polos magnéticos terrestres o el aumento de la actividad de las tormentas solares, y como fenómenos mixtos con carga de especulación esotérica la teoría de la colonización anunnaki y la colisión del planeta Nibiru con la Tierra o la conspiración reptiliana.
Dibujo de la Estela 11 de Izapa. Según Jenkins, se representa aquí el solsticio de diciembre en el DarkRift de la Vía Láctea; el alineamiento galáctico que culmina en el 2012
En 1998, John Mayor Jenkins publica Maya Cosmogénesis 2012. En él, Jenkins interpreta ciertas estelas de Izapa, el simbolismo del juego de pelota y la lápida de Pakal como referencias a la alineación galáctica de la Tierra con el Dark Rift  o Camino Negro en el centro de la Galaxia y ubica el hecho el 21 de diciembre de 2012. Actualmente Jenkins ha cedido un poco en reducir la ocurrencia del fenómeno a un solo día, una de las objeciones fundamentales que se le hacen a su tesis, y lo ha reenmarcado en un período de varios años, enfocándose más en la recurrencia cíclica de las eras cósmicas, su significado simbólico y energético y lo que implican para la historia humana. Así el evento de la alineación galáctica además de ser un hecho cósmico profetizado por los mayas, tiene una significación metafórica descrita como posibilidad de trascender la mente atrapada en el dualismo y pasar de un modo de interrelación competitivo a uno colaborativo. Se ubica así en la continuidad de la línea comenzada anteriormente con Frank Waters. En años posteriores, por ejemplo en The 2012 Story: The Myths, Fallacies, and Truth Behind the Most Intriguing Date in History (El 2012, mitos, falacias y verdad detrás de la fecha más intrigante de la historia), Jenkins profundiza más en la propuesta compartida con Daniel Pinchbeck de los antiguos mayas como chamanes que usan plantas enteogénicas para comunicarse con la “realidad alterna” e incidir en el orden del Cosmos.
En el caso de Pinchbeck, el tema del acceso a estados alterados de conciencia a través del consumo de plantas enteogénicas es llevado a un nuevo nivel. Una parte de su trabajo está orientado a la historia de los psicodélicos en Occidente y la disección crítica de la “guerra contra las drogas”.  Pinchbeck entiende el 2012 como evento metafísico, vinculándolo con los crop circles, y encuentra un sentido para la fecha como punto crítico en torno al cual orientar y cohesionar los esfuerzos de los movimientos altermundistas y  ecologistas. Siguiendo a Jung, entiende que el apocalipsis es un arquetipo fundamental de la psique, que permitirá “la transformación de nuestra conciencia (….) La rápida creación, desarrollo y diseminación de nuevas instituciones y estructuras sociales, correspondientes a nuestro nuevo estado mental".[18]
Para Pinchbeck el calentamiento global, el incremento de las diferencias sociales, la escasez de los recursos naturales y la crisis del modelo capitalista de consumo son indicadores genuinos de la dirección destructiva en la que sigue la civilización occidental y para ello utiliza el 2012 también como catalizador de un estilo de vida que se base en la espiritualidad y la experimentación psicodélica. Al respecto el documental 2012: Time for Change es el más ilustrativo ejemplo así como el trabajo conjunto de él y John Mayor Jenkins en el sitio Reality Sandwich[19]. El lema y subtítulo del sitio, con la perspectiva de la creación de un movimiento global indica muy bien de qué trata: “Evolver Social Movement: Building Comunities, spreading new ideas and inspiring transformation” (Movimiento Social Evolucionador: Construyendo Comunidades, diseminando nuevas ideas e inspirando la transformación).
Cartel promocional del documental 2012: Time for Change
La dimensión social y ambientalista del trabajo de Pinchbeck es una de las vertientes más recientes del fenómeno 2012. La crítica a la cultura dominante sumada a la especulación apocalíptica y a la creencia en visitas extraterrestres y mensajes ocultos en los crop circles adquiere así una de sus formas más complejas, uniéndose a la referencia común de la urgencia de crear una alternativa viable a la cultura del capitalismo mundial.

El consumo de psicotrópicos o enteógenos, según se les quira llamar, ha adquirido dentro del fenómeno un papel fundamental. De alguna manera cumple el rol que la mediumnidad o la canalización cumplieron antes como puerta de acceso a un conocimiento oculto, y así entronc con la tradición que inició en el sigol XIX respecto a los mayas como poseedores de un saber iniciático revelado a unos pocos iniciados en ámbitos chamánicos. Tanto Pinchbeck como Jenkins defienden la idea de que los mayas llegaron a construir su conocimiento del cosmos usando psicotrópicos, y remiten incluso a estelas mayas que prueban esto. El fenómeno del 2012 da la posibilidad de investigar y explorar la relación entre la experiencia psicodélica, el discurso esotéricos, las proposiciones paradigmáticas y la religión. En una primera mirada estos vínculos son notables si se considera que la imaginería religiosa, simbólica, alegórica y especulativa se produce generalmente en estados alterados de conciencia.
El próximo salto en la difusión del fenómeno se da cuando los grandes medios de comunicación empiezan a propagar la variante catastrofista, y podemos ubicarla alrededor del año 2007. Se han producido varias decenas de documentales, algunas películas y hay cientos de referencias en la música, la literatura y el video clip. Si en la mentalidad contracultural y nueva era la sugestión, la exaltación de la emocionalidad, el ritualismo y el rechazo del saber académico conforman el sustrato sobre el que florecen las más dispares ideas, lo que funciona para los medios es el espectáculo. Con la entrada de los medios de comunicación en escena, entramos de lleno en el mundo del entretenimiento y del negocio.
Los medios masivos de comunicación son la columna vertebral de la cultura de masas, o como apunta un autor[20], la cultura para las masas. En ella, un grupo de especialistas crean productos “culturales” para un consumo unificado  y estandarizado, porque en la medida que se pueda establecer un perfil del consumidor promedio, se garantiza el éxito de dichos productos. Esto hace que los significados y los sentidos culturales sean banalizados, descontextualizados y transformados en piezas con valor de uso a la vez que presentados con un aura de legitimidad y convertidos en puntos de referencia. Para la cultura de masas, lo que diga un documental del History o el Discovery Channel es verídico y no necesita de verificación, basta ver algunos para darse cuenta de que en el estilo narrativo de estos canales la veracidad cede ante la búsqueda del sensacionalismo.
                                                                                                    

Cartel promocional del film de Roland Emercih
El tema catastrofista parece ser, a partir de ese momento, sencillamente inagotable[21]. A través de estos documentales, las ideas apocalípticas de corte cientificista o pseudocientífico, tales como enormes tormentas solares, inversión de los polos magnéticos, terremotos, supervolcanes y demás desastres naturales, entraron en la cultura de masas. Un hito sin duda en la larga lista de la producción audiovisual es el filme 2012, de Roland Emerich. Lo interesante en este caso no es tanto el filme en sí sino la estrategia de marketing que se usó para lanzarla. Mucho antes de anunciar su salida, se creó un sitio web de un supuesto Instituto para la Continuidad Humana en el que las personas podían inscribirse a un sorteo que decidiría quienes serían los sobrevivientes después del día del Apocalipsis. Esto generó una racha de histeria colectiva y fue bastante criticado posteriormente por utilizar los temores más profundos de las personas como elemento mercantil. El conocido mecanismo psicológico de suspensión de la incredulidad (desbelief suspensión), la operación mental voluntaria que el espectador realiza de abandonar su sentido crítico ignorando inconsistencias de lo que percibe en beneficio de la idea general, es sobre utilizado y sobre explotado en los medios masivos de comunicación, y crea un estado de renuencia a la crítica que permite hacer pasar ideas que no resisten un mínimo análisis como posibles y reales. Es obvio en el caso de una película como 2012 y la campaña de marketing que se utilizó para su presentación, pero es también válido en el caso de la producción documental relacionada con el 2012.
Al convertirse la fecha en una referencia para los movimientos altermundistas y antiglobalizatorios, a la avalancha mediática de los grandes medios le ha hecho contraparte una contracorriente conscientemente orientada a crear espacios informativos, de divulgación e incluso de transmisión y construcción colectiva del conocimiento (como el open source o el p2p) alejados del mainstraem y los grandes medios. Reality Sandwich, que mencionábamos antes, es un ejemplo de ello. Otro muy actual, que resulta en una híbrida y ecléctica confluencia de cultura política de izquierda, ambientalismo, “ciencias alternativas”, especulación apocalíptica y psicodelia en escenarios digitales, con el componente del ciberactivismo[12] es la propuesta de Anonymous en el sitio de projectmayhem2012.org (actualmente bloqueado). La filosofía del movimiento detrás de este sitio, además de la ausencia de una forma de organización propia y la curiosa mezcla al servicio de la lucha ideológica contra los intentos de control de las grandes transnacionales, es el supuesto de que la “realidad” es una entidad creada colectivamente y no una instancia que pueda ser reconocida objetivamente, y por tanto la participación activa de los usuarios en crear, compartir, enriquecer y diseminar la información es la que conforma el futuro. En esta concepción, que podemos rastrear en McKenna, Pinchbek, de alguna forma en Arguelles, en el movimiento Anonymous y en sitios como pijamasurf[13] la fecha 2012 es utilizada como un expansor, un pretexto para recrear la realidad. “Y es que quizás ese sea su verdadero significado, más que cualquier profecía o fenómeno cósmico externo, una posible alineación/alucinación de la intención humana para crear la realidad utilizando la magia del lenguaje”[14]. Es mi opinión que esta es una de los principales legados de la experimentación psicodélica y la cibercultura a la cultura contemporánea y en ella, la imagen del 2012 como generador del intento colectivo del Cambio de Era, ha jugado un rol central. Cito como mejor referencia una frase de Alan Moore, el creador de la novela gráfica V for Vendeta, en el post de pijamasurf sobre la creación del sitio web projectmayhem2012:
“El arte es, como la magia, la ciencia de manipular símbolos, palabras o imágenes y lograr cambios en la conciencia… De hecho pronunciar un hechizo es simplemente deletrear, manipular palabras  [to cast a spell is simply to spell], para cambiar la conciencia de las personas —y por esto pienso que un artista o un escritor es lo más cercano en el mundo contemporáneo a un chamán” (Alan Moore).
Documental 2012 La palabra maya
Muchas comunidades mayas han hecho su propia utilización del 2012 como imagen simbólica generadora y condensadora de un impulso de cambio. En este caso es mayormente asociada con las propias luchas reivindicativas en defensa del territorio, el derecho a la autodeterminación y el anuncio profético de un renacer de la espiritualidad y la unión entre los distintos pueblos mayas[15]. Esta reapropiación reinvindicativa, que no necesariamente deriva de una tradición sostenida desde tiempos anteriores  a la conquista hasta hoy (aunque posiblemente sí haya este tipo de continuidad en aspectos chamánicos y proféticos como los expresados en los libros del Chilam Balam,) hay que distinguirla de la asimilación acrítica que algunas personas étnicamente mayas hacen del discurso nueva era, adjudicándose un derecho propio por ser de ascendencia maya y atribuyéndose la pertenencia a un antiquísimo  linaje de sabios. Los ejemplos más claros de este caso son Alejandro Pérez Oxlaj y Humbatz Men. Esto, resultado entre otros factores de la desigual posición de los pueblos mayas frente a la cultura dominante, hay que considerarlo como un fenómeno de asimilación cultural y no como una narrativa de producción verdaderamente nativa.
Resulta curioso por otra parte que mientras los autores y profetas del 2012, se refieren a la cultura maya de una u otra forma, el discurso especulativo y esotérico parece encontrarse más en la línea de continuidad de la tradición milenarista y apocalipsista de Occidente, con forma propia al menos desde inicios de nuestra era. Incluso las pregonadas 7 Profecías Mayas no son mayas sino una creación de José Arguelles popularizadas por Fernando Malkún en la serie de documentales del mismo nombre.
En una visión de fenómeno cultural, esto revela la ausencia de continuidad de un posible discurso religioso y esotérico de raíces mesoamericanas, que entronque con la investigación y reconstrucción del lenguaje profético y la cosmovisión profunda que lo produjo; una continuidad que pueda dar una imagen integrada y sistémica de fenómenos de la historia de Mesoamérica tales como la recurrencia del abandono de los centros ceremoniales, la existencia histórica de los avatares de Quetzalcóatl, la “coincidencia” de la llegada de Cortés con el ciclo del regreso de la Serpiente Emplumada y el significado probable de la expectativa de su retorno para estos tiempos. Cabe mencionar sin embargo en esta línea el libro Las 13 profecías Mayas, de Yeitekpal, Los Avatares de la Serpiente Emplumada, de Frank Díaz y la creación del Templo Tolteca[16], que justamente se ubica en esta línea de continuidad produciendo una interpretación y una propuesta de cohesión identitaria en torno al ideal de realización expresado en el arquetipo de Quetzalcóatl-Kukulcán y la expectativa del renacimiento de la toltequidad como mensaje trascendente para el mundo.
Quisiera concluir puntualizando algunos puntos que dentro del sincrético mar de creencias con múltiples afluentes que es el fenómeno 2012, resultan positivos:
  1. Ha despertado y redoblado el interés en la exploración de la conciencia a través del consumo de plantas psicoativas o enteógenos, y mostrado algunos elementos fundamentales sobre su relación con la cultura como su presencia en las sociedades no occidentales, la maya en particular, y la utilidad de la búsqueda de nuevas formas de concebir la realidad a partir de los estados alterados de conciencia. La línea de investigación-especulación sobre este tema, cuya forma más definitiva aparece con Linda Schelle y David Freidel, conduce a una imagen de la cultura maya como una cultura que prestó mucha atención a los fenómenos de la percepción y la conciencia, y posiblemente en ese campo es donde haya que recuperar sus mayores aportes a la humanidad. 
  2. Ha generado un movimiento hacia la transformación planetaria. Sirviéndose de los mismos recursos de la cultura globalizada y a la vez del uso masivo del internet y las nuevas formas de transmisión de la información que se han generado con él, ha globalizado y potencializado la idea de una transformación positiva no solo en el campo de la conciencia, sino en su aspecto cultural y social, haciendo de esta posibilidad de cambio un poderoso unificador de esfuerzos disímiles.
  3. El 2012 y la especulación en torno a la fecha puso la atención del mundo en la cultura maya, y con ello, enfocó al público general hacia los logros y realizaciones de una de las más relevantes culturas autóctonas de América y del mundo. Una vez que la atención está enfocada ahí, es más sencillo reorientarla hacia lo que Sí dijeron los mayas y aprovechar la oportunidad para difundir los grandes logros culturales y el aporte que todavía hoy, pueden realizar a la evolución de la humanidad.
Hilda Landrove



[11] La usada anteriormente fue 24 de diciembre de 2011 que era la referencia de Michael Coe.
[12] Intencionalmente uso la expresión “los mayas” puesto que es la manera en que los autores que se apoyan en la civilización maya para sustentar sus propias teorías se refieren a ellos.
[13] Años más tarde Arguelles se autoproclamaba la encarnación de Valum Votan, profetizado para encargarse de “cerrar el ciclo” del Baktún 13, colocándose así como protagonista y autoridad máxima de su propio movimiento, aunque esta es la lógica continuidad de la retórica profética que aparece ya en sus primeros trabajos.
[14] El Factor Maya, José Arguelles, página 38 edición digital
[15]  "I no longer sought any conventional means to communicate. I was now operating prophetically, in behalf of the noosphere", citado de Time and Tecnosphere, José Arguelles, en 2012: The Return of Quetzalcóatl, Daniel Pinchbeck     
16] Ver David Icke para una de las variantes más extremas de conspiranoia, según la cual las élites de poder del planeta son en realidad reptilianos puestos de acuerdo para devorar la conciencia de los seres humanos.
[17] En la publicación de Robert Sharer de 1983 de La civilización maya, una revisión y actualización del clásico libro de Morley, aparece la correlación que asigna al 21 de diciembre 2012 el cierre del treceavo baktún. A partir de aquí las reediciones de libros que mencionan el evento, reajustan la fecha hacia ese día.
[18] "... the transformation of our consciousness will lead to the rapid creation, development and dissemination of new institutions  and social  structures, corresponding to our new levelof mind". En 2012. The Return of Quetzalcóatl, edición digital.
[20] Colombres, Adolfo, Nuevo Manual del Promotor Cultural, Ediciones del Sol, Argentina, 2011, p.80
[21] Algunas series documentales del History Channel son Decodificando el Pasado (2005-2007), El fin de los tiempos (2006), Los últimos días en la Tierra (2006), Siete Señales del Apocalipsis (2007) y Nostradamus  2012 (2008) 
[22] El ciberactivismo es entendido aquí como una variante de activismo social que ocurre en la red y que implica una ideología de libertad total respecto al acceso y la difusión de la información y el uso de maniobras de ataque como el hackeo, la revelación de información clasificada (cuyo representante máximo es wikipedia) a las entidades que controlan la información a escala global.
[25] Al respecto, es interesante el documental “2012 La palabra maya”, que puede ser encontrado en youtube por ese nombre
[26] http://www.templotolteca.com/




Bibliografía

Arguelles, José: El Factor Maya, edición digital PDF
Colombres, Adolfo: Nuevo Manual del Promotor Cultural, Ediciones del Sol, Argentina, 2011
Defesche, Sacha:  ‘The 2012 Phenomenon’: A historical and typological approach to a modern apocalyptic mythology, M.A. Thesis, Department of Religious Studies, University of Amsterdam, August 2007
Hoopes, John W.: A critical history of 2012 mythology, “Oxford IX” International Symposium on Archaeoastronomy, Proc, 2011
Pinchbeck, Daniel & Ken Jordan (editors): Toward 2012, Jeremy P. Tarcher/Penguin, New York, 2008
Pinchbeck, Daniel: 2012 The return of Quetzalcóatl, Jeremy P. Tarcher/Penguin, New York, 2006
Yeitecpatl: Las 13 profecías mayas. Editores Mexicanos Unidos, México, 2003.



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